LA AUTÉNTICA AGUA DE COLONIA DEL EMPERADOR NAPOLEÓN I EN SANTA HELENA

 

Cuando el poder del hombre se adormece
Sigue siendo un poder
Íntimo y personal
La fuerza de su olor...

L'Empereur Napoléon 1er L'Empereur Napoléon 1er

El emperador tenía la costumbre de usar para su higiene personal, y de manera abundante, el Agua “de Colonia” que descubrió durante sus campañas en Italia (1796-1797 y 1800).

 

Esta Agua de Colonia se llamaba en un principio “Aqua Mirabilis”, era originaria de Italia y estaba inspirada en la receta del “Agua para la Reina de Hungría”. Al principio era un medicamento, principalmente debido a su elevado contenido en alcohol (alcohol vínico). Entonces la vendían los boticarios. Un decreto de Napoleón I, del 18 de agosto de 1810, obligaba a los boticarios a etiquetar los medicamentos y anotar los ingredientes de sus recetas. Práctica que todavía se aplica en los productos farmacéuticos. Como resultado, los fabricantes de Agua de Colonia rebautizaron su producto, y este pasó a ser “Agua de Aroma”, cuya venta se confió a los fabricantes de guantes y perfumistas. Así, el Agua de Colonia se convirtió definitivamente en un producto de perfumería.

 

 

 

 

 

 

L'Empereur Napoléon 1er

Durante su exilio en Santa Helena, el Emperador se quedó sin su Agua de Colonia habitual y, para compensarlo, el segundo criado, el mameluco ALI, consiguió elaborar allí mismo un producto similar siguiendo los documentos y productos encontrados en el lugar. Esto permitió que el Emperador pudiera realizarse sus habituales abluciones y fue, sin duda, este uso del producto alcohólico perfumado el que originó el nombre “Eau de Toilette”.

 

La receta manuscrita de ALI de esta Agua de Colonia fue confiada a Jean KERLEO el 4 de junio de 1991, para la Osmothèque, por el maestro André DAMIEN, miembro del Instituto y antiguo alcalde de Versalles, que la había adquirido en una venta de recuerdos de ALI en el Hotel des Ventes de Versailles en 1970.

 

ALI, cuyo verdadero nombre era Louis-Etienne SAINT-DENIS, nació en Versalles el 22 de septiembre de 1788 y vivió en esta ciudad, en la rue des Réservoirs, frente al actual Teatro Montansier.

 

Jean KERLEO reelaboró el Agua de Colonia del Emperador Napoleón I en Santa Helena de acuerdo con el original y lo conservó fielmente en la Osmothèque de Versalles, lo cual garantiza su autenticidad. Allí se puede sentir también el Agua de la Reina de Hungría.

 

 

Napoléon 1er à Sainte-Hélène

Esta agua fresca, ligera y sutil, totalmente compuesta por esencias naturales de frutas, demuestra el gusto refinado del Emperador, aunque las circunstancias de entonces impusieran una fabricación artesanal.

 

Un olor... e inmediatamente una sensación: Oler es un reflejo instintivo, una capacidad innata, incontrolable.

 

El olfato, por el poder de evocación de la memoria, nos permite sobrepasar el marco temporal para unir el pasado con el presente en una misma sensación reencontrada. Así, un olor grabado de manera inconsciente en un espíritu trasciende en el tiempo, sublima la imagen para proporcionar infinitas emociones.

 

Marcel PROUST lo evocó muy bien con su “petite madeleine” en “En busca del tiempo perdido”.

 

 

Napoléon 1er à Sainte-Hélène

Los «Perfumes Históricos - GESTOR sas », localizado en FOURAS - ILE D'AIX, últimas tierras francesas pisadas por el Emperador, fabrican y reconstruyen fielmente, con el amable permiso y bajo el precioso control de la Sra. DAMIEN, el Sr. Jean KERLEO y la OSMOTHEQUE, el AGUA DE COLONIA DEL EMPERADOR EN SANTA HELENA siguiendo la fórmula original desarrollada por ALI, sirviente de Napoleón I.

 

Esta agua es un auténtico testimonio, constituye una verdadera pieza de colección y “el único recuerdo olfativo que podría conservarse del Emperador”.