HISTORIA DEL AGUA DE COLONIA DEL EMPERADOR EN SANTA HELENA

Por André DAMIEN, Miembro del Instituto de Francia

Sainte-Hélène Sainte-Hélène - Ville er rade de James-Town

El período de 6 años que el Emperador pasa en SANTA HELENA es fundamental. Para empezar, es el período más largo que pasó en un mismo lugar. El Emperador itinerante, viajero incesante, vencedor constante de París a Viena y a Moscú, se convirtió abruptamente en un sedentario y vivió recluso en esta casa de LONGWOOD que sus capturadores ingleses le adjudicaron bajo la supervisión de un gobernador exigente y tacaño, Hudson LOWE.

 

Se trata de un período doloroso, pero fundamental para la leyenda imperial, porque es aquí donde se constituye, concebido como un calvario impuesto por los carceleros y valerosamente aceptado por el Emperador que dijo un día a MONTHOLON: « Si muero en la cruz y mi hijo vive, llegará al trono”. Además: « Si Jesucristo no hubiera muerto en la cruz, no sería Dios”, demostrando así que los sufrimientos que experimentó en SANTA HELENA podrían convertirle en un mártir o, por lo menos, en un semidios. Su comitiva compartía su forma de pensar.

 

Sainte-Hélène

BERTRAND, el gran mariscal, bajo el dictado de NAPOLEÓN, escribió a Hudson LOWE: « ¿Sus ministros no saben que el espectáculo de un gran hombre ante la adversidad es el espectáculo más sublime? ¿Es que no saben que NAPOLEÓN en SANTA HELENA, en medio de persecuciones de todo tipo, a las cuales se enfrenta sólo con su serenidad, es más grande, más sagrado y más venerable que en el primer trono del mundo donde durante mucho tiempo fue árbitro de reyes?”

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Y Jacques BAINVILLE comprendió bien este aspecto de la historia imperial cuando escribió: « Perfecta obra de arte, la vida de NAPOLEÓN está coronada por el sufrimiento y el martirio. Debe ser el gran héroe, la roca de Prometeo, la estaca de Hércules o de Juana de Arco. La religión napoleónica dictó la cruz sobre el calvario”.

 

Y, curiosamente, esta agua de Colonia, fabricada en Santa Helena siguiendo una receta restituida por la comitiva del Emperador, participa de esta leyenda porque es el resultado de la escasez que reina en determinados momentos en esta isla “prisión”, donde el Emperador estaba cautivo.

 

 

 

 

 

Sainte-Hélène LONGWOOD par MARCHAND

En la casa de LONGWOOD, donde el Emperador vive los últimos años de su prodigiosa vida, pretendía mostrar a los ingleses que siempre será, muy a su pesar, el Emperador. Por tanto, introduce un ceremonial severo y una etiqueta rigurosa, y el primer personaje de esta insignificante corte es el gran mariscal BERTRAND. MONTHOLON fue elevado a la categoría de mayordomo y maestro de ceremonias. GOURGAUD es su ayudante de campo y su gran escudero. Los sirvientes, que todavía usan el uniforme imperial correspondiente a sus funciones, son MARCHAND, el primer ayudante de cámara y ALI, el mameluco. Para mantener el equilibrio de esta corte, es importante que el Emperador no pierda los hábitos que tenía en Tullerías o en campaña. Permanece fastuoso, ofreciendo memorables regalos de Navidad a su pequeño séquito; presentes sacados de tesoros llevados por MARCHAND y por ALI a SANTA HELENA.

 

 

El consumo de bebidas sigue siendo idéntico al de Francia, lo que sorprende bastante a los ingleses, y el mezquino Hudson LOWE intenta reducir los gastos anuales de la colonia francesa de 20.000 libras a 8.000 libras. La respuesta del Emperador es un rechazo contundente, o mejor, responde a esta pretensión del Gobernador vendiendo en JAMESTOWN parte de su plata, añadiendo que, ya que no está en condiciones de asumir su alimentación, se sentará en la sala de los oficiales de campo de DEADWOOD, donde los oficiales ingleses estarán obligados a recibir al gran soldado que sigue siendo.

 

Sainte-Hélène

Las restricciones son severas y el Emperador ya no tiene a su disposición esta Agua de Colonia que solía usar en Francia y a comienzos de su estancia en SANTA HELENA en forma de abundantes fricciones por todo el cuerpo después de los largos baños de agua muy caliente que se daba siguiendo las recomendaciones de sus médicos y que a él tanto le gustaban.

 

¿Qué hacer? No hay Agua de Colonia en la isla de SANTA HELENA para la población poco importante y tan pobre. No puede comprarla en Europa, ¡los plazos de entrega son tan largos! Entonces, el Emperador recurrió a los recuerdos de sus compañeros, a la consulta de diccionarios que componen principalmente su biblioteca para confeccionarse una Agua de Colonia de fabricación artesanal cuya fórmula se descubrió en los papeles de ALI.


 

Sainte-Hélène

Second Valet de Chambre de l’Empereur à SAINTE-HÉLÈNE, de son vrai nom Louis Étienne SAINT-DENIS, il est un Versaillais né d’une famille de domestiques attachés au Château de Versailles, ayant reçu une bonne éducation puisqu’il devint clerc de notaire à Paris.

 

Segundo ayudante de cámara del Emperador en SANTA HELENA, su verdadero nombre era Louis Étienne SAINT-DENIS, era nativo de Versalles y nació en una familia de sirvientes relacionados con el Palacio de Versalles. Había recibido una buena educación, por lo que más tarde se convirtió en secretario de un abogado de París. Gracias a su padre, Maestro de Establos, que conocía a CAULAINCOURT, entra en el equipo de la casa del Emperador en 1806 y pasa a ser sirviente doméstico como segundo mameluco. Fue entonces cuando uno de los mamelucos de la Guardia lo apodó ALI. Durante los “Cien días” en SANTA HELENA no abandona al Emperador, es incansable, dedicado, discreto, inteligente y, junto con MARCHAND, el primer ayudante de cámara, se convirtió en su amigo. Eran dos siervos que suavizaban el cautiverio, prestando a su maestro todos los servicios posibles. Copista, bibliotecario, ayuda de cámara, enfermero, intendente de los bienes del Emperador en SANTA HELENA, elabora el inventario y garantiza la conservación y custodia, fue uno de los personajes fundamentales de esta pequeña corte insignificante.

 

A la vuelta de SANTA HELENA se establece en Sens, donde se convierte en un burgués acomodado. Escribe memorias en las que manifiesta sus recuerdos con una exactitud asombrosa. Según el testimonio de uno de los compañeros del Emperador, PONS DE L'HÉRAULT, es él quien verifica la autenticidad de los recuerdos de cada uno, ya que su memoria visual sigue siendo prodigiosa y precisa.

Sainte-Hélène MARCHAND et ALI

Sus memorias fueron publicadas por uno de sus descendientes, el profesor MICHAUT que enseñó en la Sorbona. El manuscrito de sus memorias, así como una serie de manuscritos y otros escritos de Ali, acabaron en el Hotel des Ventes de Versalles, bajo el martillo del Maestro BLACHE, subastador sensato que supo reunir todos los recuerdos de ALI.

 

Una parte fue adquirida por la biblioteca de Versalles, el texto de las memorias. La otra parte, que incluye los inventarios de los escritos de Santa Helena y escritos posteriores, y el análisis de todas las memorias publicadas en 1820, fue adquirida por un coleccionista desconocido que no pudo encontrarse. En la parte que tuve la oportunidad de poseer estaban los recuerdos personales de ALI, su contrato de matrimonio, dibujos de Santa Helena que dio a su esposa o compañeros cercanos del Emperador, junto con el análisis preciso y las críticas de las memorias de todos los compañeros de Santa Helena, figura la receta del Agua de Colonia que permitió al Emperador confeccionarla, paliando la escasez momentánea de este producto que tanto le gustaba.

 

Es ésta la receta que confié en 1991 a Didier SIMOND, Presidente de la Cámara de Comercio de Versalles y a la Osmothèque, cuyo fundador y perfumista, Jean KERLEO consiguió realizar el mismo producto que el Emperador pudo conocer en Santa Helena y cuya calidad y frescor dejarán satisfechos a los aficionados. El Emperador tenía buen gusto. ALI consiguió encontrar la receta necesaria para satisfacer los deseos de su maestro.